Santa Hortensia, 1-B - Teléfono: 91 548 95 80     caritasmadrid@caritasmadrid.org

El arzobispo da las gracias a Cáritas Diocesana: «La vida es vida de verdad cuando se entrega»

Cáritas Madrid. 15 de septiembre de 2020- El arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, ha presidido la Misa de comienzo de curso de Cáritas Diocesana de Madrid en la catedral de la Almudena, a la que han asistido trabajadores de la entidad y que ha estado concelebrada por los obispos auxiliares Jesús Vidal y Santos Montoya y por el vicario general de la diócesis, Avelino Revilla, entre otros. En su homilía, el arzobispo ha asegurado a los asistentes que «habéis sido quizá los que más habéis sentido los zarpazos que esta pandemia ha dado en nuestra archidiócesis de Madrid», pero «de esta crisis podemos salir mejores si todos buscamos el bien de los demás».

 

El purpurado ha mostrado algunas de las actitudes que se aprecian en estos momentos de crisis: aquellos que creen que tienen la solución; otros que fomentan divisiones «para buscar ventajas políticas o económicas»; otros «que pasan y no se interesan por todos los sufrimientos que tienen las personas» y, como Pilatos, «se lavan las manos», y luego están los que dan una respuesta cristiana. «Es una maravilla veros a vosotros», ha exclamado, aludiendo a su respuesta que se basa en el amor de Dios «que siempre nos precede: Él nos ama primero». Y esta respuesta se da no solo a los que nos aman, sino «a todos, absolutamente a todos; es un arte». «Es un amor inclusivo que sana» y que va más allá de las relaciones familiares y de amigos, «lo impregna todo; vosotros lo estáis haciendo muy bien, por eso os digo gracias».

 

Entrar, contemplar y amar

 

Aludiendo a las lecturas proclamadas, el arzobispo ha resumido en tres palabras sus enseñanzas: entrar, contemplar y amar. Ha animado a entrar en los caminos de los hombres, al igual que hizo Jesucristo. Esto es precisamente a lo que alude la carta pastoral que este año ha preparado para la diócesis, que lleva por título aquello que Jesús le dijo a Zaqueo: «Quiero entrar en tu casa». «Cáritas Diocesana –ha destacado– es una institución singular y especial para entrar en el camino de los que más necesitan, de los más pobres».

 

«No somos unos asalariados; somos unos creyentes, discípulos de Cristo y miembros de la Iglesia», ha aseverado el cardenal, que ha vuelto a recordar en este punto los dos sustantivos que «hemos olvidado»: hijos de Dios y por tanto hermanos de todos los hombres. Por eso, hay que contemplar cómo Jesucristo se acercó a las gentes y entró en sus caminos: «Cuando lo contemplamos […] nos lanza hacia los demás, siempre».

 

Todo ello, con «un nuevo modo de vivir y de ser, que es amar». El propio Jesús lo enseñó dando su vida por todos los hombres: «La vida es vida de verdad cuando se entrega». Así, las soluciones a la pandemia no vienen «por las huellas del egoísmo, vienen por las huellas del amor», ha incidido el cardenal Osoro y ha destacado el concepto de «amor social» para contribuir al bien común que «requiere de la participación de todos».

 

El también vicepresidente de la Conferencia Episcopal ha apelado a una Iglesia que «quiere decir hoy en Madrid, aquí y ahora: "Quiero entrar en tu casa". A los que creen, a los que no creen, a los distantes, a los que están en contra… Quizá la belleza más grande para entrar la da Cáritas Diocesana». En la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz, ha concluido recordando aquella petición que le hacía a Dios cuando veneraba, en su tierra natal de Cantabria, el Lignum Crucis de Santo Toribio de Liébana: «Señor, que entre en el corazón de los hombres […], no con mis fuerzas, sino con las que tú me das, pero sobre todo que entre queriendo a la gente, sin guardar nada para mí».

 

Para poder escuchar toda la homilia: https://youtu.be/ejNzIW7fOoQ

 

Fuente: www.archimadrid.org